Es el camino…

by Ignacio Benedetti

On-The-Road-2_2351363b

¿Sabes lo que es el camino?

Es el todo que compone nuestra existencia. Todo pasa en él y nada puede ser explicado sin aceptar que es ese recorrido lo único que le da sentido a nuestra existencia. En el camino nos caemos y nos levantamos; ningún triunfo es tan fuerte para levantarnos del piso y ninguna derrota es tan pesada para hundirnos bajo la tierra. En algunos momentos sentiremos que sí, que nos hundimos o que simplemente no avanzamos, pero esa sensación es mentirosa, nunca habitamos el subsuelo y jamás dejamos de caminar.

Hoy me despedí de dos sueños que siempre tuve: escribir en un periódico y conducir un programa de T.V. Por distintas razones, y no por casualiudad, ese adiós se produjo casi simultáneamente, con apenas 3 horas de diferencia. Y cuando regresaba a casa me di cuenta que no hay razón para lamentarse. El camino me ha traído hasta acá y ese mismo camino me ofrecerá algunas aventuras más tan o más enriquecedoras como las que hoy finalizan. De hecho, ya visualizo un par de ellas que hace tiempo vienen apareciendo en mi GPS y ha llegado el momento de entregarme a ellas como me entregué a las misiones anteriores.

¿Por qué el camino?

Porque todos hacemos nuestro recorrdio. No soy de creer en ayudas divinas ni en planes superiores. Creo que cada decisión tiene su consecuencia y con ella llegan mil oportunidades más. Yo soy lo que soy: un organismo envuelto en un proceso de cambio permanente, pero mis principios no son negociables y mi concepción de la vida menos aún. Si hay que ponerse los zapatos y volver a la carretera, pues bienvenido sea el sol y la luna, al fin y al cabo son los únicos acompañantes que siempre están.

A cada una de las personas que me ha acompañado en esta parada tengo mucho que agradecerle. De todos he aprendido lo bueno que intento copiar y lo malo que espero no repetir. No olvido a quienes hicieron que esta estadía fuese inolvidable ni a quienes me abrieron las puertas para poder expresarme. Pero hoy, más que nunca, me reafirmo en lo que soy y me aferro a mis orígenes. No puedo ni quiero ser un especialista; sólo quiero seguir caminando, preguntando, dudando y pensando.

En fin, vuelvo al camino…