El jefe es Rafael Esquivel

by Ignacio Benedetti

Nada en esta vida es definitivo salvo nuestra muerte, pero por lo menos hasta el momento en que usted lea estas líneas, Rafael Esquivel sigue siendo el mandamás del futbol venezolano. No es esta una afirmación que pretenda convertirse en novedad, pero sí debe entenderse en toda su dimensión. Ser presidente es una labor para la cual se es elegido, pero ser el “mandamás” es un calificativo que hay que ganarse a pulso, día a día, con inteligencia, olfato, mano izquierda y sobre todo mucho conocimiento de los contrarios, para neutralizarlos cuando sea necesario.

Rafael Esquivel no tiene casi tres décadas comandando la FVF por simple casualidad. El martes, en este diario, Nelson Carrero, siempre cercano a la Federación y ahora integrante del directorio de ese ente, afirmaba que “posiblemente la próxima semana ya haya humo blanco, no creo que se tarde más la decisión”. A Carrero hay que creerle; el ex jugador, entrenador, abogado y hoy directivo, siempre ha dado pistas de conocer cómo se comporta el poder. No ha podido con él – en nuestro fútbol nadie lo ha logrado – pero ello no lo descalifica como observador aventajado.

¿Qué sabemos hasta ahora? Que existe un grupo de directivos afines a la idea de contratar a Noel Sanvicente y otro contingente que se inclina a favor del regreso de Richard Páez. Hay que recordar que Rafael Esquivel, con la intención de aparentar ser un gobernante magnánimo, prometió escuchar la opinión de sus más cercanos directivos, sólo que los colegas del presidente olvidaron las raíces tiránicas del poder “Esquiveliano”.

La afirmación no es propia sino de alguien a quien sí vale la pena leer: Aristóteles. En su obra Política, libro tercero, capítulo V, el maestro griego explica la división de gobiernos y las desviaciones de éstos, y describe la tiranía como “una monarquía que sólo tiene por fin el interés personal del monarca”.

¿Alguien llamó a Noel Sanvicente para conocer su disponibilidad? ¿Se realizaron reuniones con Eduardo Saragó para que les mostrara su proyecto de selección? ¿El comité de selecciones se sentó con Richard Páez? No, no y no. Ahora aparece un misterioso candidato extranjero – siempre según Carrero – que bien podría ser la sorpresa del año, sorpresa que seguramente se hizo notable en el rostro de estos experimentados directivos cuando, una vez más, Esquivel les recordó que, como expresó el escritor suizo Louis Dumur, “la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.

En fin, hemos sido atendidos…

Columna publicada en el diario Líder el jueves 30 de Enero de 2.014

http://www.liderendeportes.com/Opinion/Columnas/Apuntes-del-Camino/El-jefe-es-Rafael-Esquivel.aspx